Consiste en recoger las microfugas del sello mecánico primario, a través de un depósito con Vent a la atmósfera o un sistema de recogida.
El líquido circula a través del sello de contención inducido por un anillo de bombeo.
La temperatura del depósito está controlada por un serpentín interno con circulación de agua.
El líquido de buffer debe mantenerse a una presión inferior a la presión de la cajá de sellado e inferior a 2,85 Kgf/cm².
También se utiliza en aplicaciones donde el fluido bombeado puede solidificarse al contacto con la atmósfera.