Consiste en una inyección de fuente externa a la cámara intermedia de doble sellado. La presión se mantiene mediante un acumulador de presión tipo vejiga, presurizado con nitrógeno.
La recirculación del líquido barrera se realiza mediante un anillo de bombeo acoplado al sello mecánico, pasando por un intercambiador de calor y retornando al sello.
El acumulador mantiene el líquido de barrera a una presión mayor que la presión de la caja de sellado.
El uso de un acumulador evita el contacto entre el gas de presurización y el líquido de barrera, evitando la absorción del gas en el líquido de barrera.