El sistema consiste en detectar la fuga a través de la presión acumulada en la cámara de la brida, cerca del sello mecánico.
Un tapón de orificio en el conducto de drenaje minimiza las fugas de la brida. A medida que aumenta la fuga, aumenta la presión, lo que activa el transmisor de presión e indica la falla del sello.
Las fugas normales del sello fluyen hacia el drenaje, que puede canalizarse y recolectarse en un sistema de recuperación de líquidos.